Diagnóstico oportuno

¿Cómo detectar a tiempo una enfermedad que no siempre presenta síntomas?

Nuestra recomendación es conversar con su médico sobre la importancia de incorporar en sus hábitos de cuidado personal un control preventivo a contar de los 50 años, que puede ir desde un simple examen de laboratorio, hasta la realización de una colonoscopia. Cada persona puede requerir un esquema diferente, dependiendo de sus factores de riesgo, herencia genética, hábitos de vida o sintomatología asociada.

Le explicamos a continuación los diferentes tipos de procedimientos que puede sugerirle su médico:

Colonoscopía
Test de sangre
Colonoscopía: Es la visualización de las paredes internas del colon y el recto, usando un instrumento tubular y flexible, que cuenta con una cámara en su extremo. Es un examen exploratorio del intestino que permite detectar tanto la presencia de pólipos como Cáncer Colorrectal. Por medio de este examen se observa la estructura del colon en sí para determinar si hay áreas anormales y sus características. Los pólipos encontrados pueden removerse en el mismo procedimiento antes de que se conviertan en tumores cancerosos, por lo que estas pruebas pueden prevenir el Cáncer Colorrectal.
Test de sangre oculta en deposiciones: Existen diferentes tipos de test que pueden analizar la presencia de sangre no visible en las deposiciones. Este tipo de prueba se hace porque a menudo los vasos sanguíneos más grandes de los pólipos son frágiles y se lesionan con el paso del excremento. Si el resultado es positivo, el médico puede indicar la necesidad de una colonoscopía para determinar la razón del sangrado.